China avanza hacia la Cuarta Revolución Industrial

Las predicciones de los expertos sobre la desaparición de China son las últimas ilusiones consoladoras de una élite angloamricana perezosa —los Amos de decadente Sistema Mundo Occidental— que no puede ver la Inteligencia Artificial (IA) escrita en la pared y de la cual China ya la está llevando a cabo y en camino hacia un Nuevo Sistema Mundo de la 4ta Revolución Industrial de la Inteligencia Artificial en las próximas 5 décadas —y sin descanso hacia una 5ta Revolución Industrial Cuántica en el SIglo XXII.
Por David P. Goldman
Cuando el Covid-19 golpeó a China antes de golpear al resto del mundo, el meme en los medios occidentales hacían alarde del “momento de Chernobyl” de China. El notable éxito de China en contener y controlar la pandemia puso fin a eso. Pero cada contratiempo en los mercados chinos provoca nuevas predicciones sobre el —presunto— declive económico chino.
George Friedman, de Stratfor, declaró que “el poder de China ha sido enormemente sobrestimado” y China tendrá que reducir sus ambiciones globales debido a las circunstancias difíciles.
Hal Brands y Michael Beckley escriben en Foreign Policy que “el problema es que China está en declive”. “Desde finales de la década de 2000”, afirman, “los impulsores del ascenso de China se han estancado o han cambiado por completo”.
Se trata de ilusiones consoladoras de una élite perezosa, que ha permitido que las ventajas que Estados Unidos tuvo en la fabricación, la tecnología y la educación, se erosionen durante los últimos 20 años, una élite que —peor aún— no tiene nada que decir acerca de revertir el declive.

La 4ta Revolución Industrial
China tiene un grave problema financiero en un sector inmobiliario sobreapalancado, pero los países con grandes superávits actuales y enormes tasas de ahorro no tienen crisis. Tienen reorganizaciones. Y China tiene un problema demográfico, no tan grave como en Japón, Corea del Sur o Taiwán, y solo un poco más grave que el de Estados Unidos.
Lo que la “punditeska” —los “expertos” de la oligarquía del 0.01%— piensa que es la luz al final del túnel —para librarse de China— es —todo lo opuesto— el expreso del tren bala que se aproxima, es decir, la Cuarta Revolución Industrial.

La real Revolución de EE.UU.
Los estadounidenses no recuerdan el pánico de 1873 y la larga depresión de seis años que siguió —ni los pánicos de 1893, 1896, 1901 o 1907. Lo que ellos recuerdan son el ferrocarril transcontinental, la segadora McCormack, el liderazgo de Andrew Carnegie en la fabricación de acero, la provisión de querosene barato para la iluminación de John D. Rockefeller, la electrificación de las ciudades y la producción masiva del Modelo T de Henry Ford. Todo lo que realmente importaba en fin del siglo XIX fue la Segunda Revolución Industrial que elevó a Estados Unidos al estado de potencia mundial.
Carnegie tomó prestado su proceso de fabricación de acero del inventor británico Henry Bessemer y Edison tomó la bombilla eléctrica del inventor británico Joseph Swan (quien demandó con éxito a Edison por la violación de patentes). El talento de Gran Bretaña ganó dinero fácil del Imperio, lo que permitió a los estadounidenses convertir las ideas británicas en una producción en masa a una escala hasta ahora desconocida.

La 4ta Revolución en tiempo real
Hoy en día son los estadounidenses los que no quieren ensuciarse las manos, y los mejores talentos estadounidenses programas solo crean aplicaciones para teléfonos inteligentes con la esperanza de obtener una riqueza instantánea.
Dentro de una generación, los chinos no recordarán la miseria de Ant Financial, o el fracaso del gigante inmobiliario Evergrande, o la escasez de energía de este año, o cualquier cantidad de interrupciones menores de la Cuarta Revolución Industrial. Recordarán los almacenes automatizados, los puertos inteligentes que se ejecutan en redes 5G, las minas operadas por control remoto, las fábricas administradas por robots autoprogramados y los taxis sin conductor.
Todo esto está sucediendo ahora en China y a gran escala. Los videos vinculados en Youtube brindan más información que cualquier cosa que lea en los medios occidentales. Las aplicaciones de Inteligencia Artificial (IA) de China parecen ciencia ficción, pero son reales como la lluvia y ocurren ante nuestros ojos.

¿Cuándo comenzó la 4ta Revolución?
La aplicación de big data e inteligencia artificial a la fabricación flexible, la logística inteligente, la atención médica y otros campos promete transformar la vida económica tan profundamente como la 2da Revolución Industrial cambió a Estados Unidos y Alemania.
Los historiadores bien pueden fechar la Revolución de la IA en enero del 2020, cuando la pandemia del Covid-19 afectó a China. Como el ex director ejecutivo de Google, Eric Schmidt, y el historiador de Harvard, Graham Allison, escribieron en agosto pasado:
El virus también ha corrido el telón de una de las contiendas más importantes de este siglo: la rivalidad entre Estados Unidos y China por la supremacía en la IA. La escena que se ha revelado debería alarmar a los estadounidenses. China no solo está en una trayectoria para superar a Estados Unidos; ya está superando las capacidades estadounidenses donde más importa.
La mayoría de los estadounidenses asumen que el liderazgo de su país en tecnologías avanzadas es inexpugnable… De hecho, China ya es un competidor de todo el espectro en términos de aplicaciones de inteligencia artificial, tanto comerciales como de seguridad nacional. China no solo está tratando de dominar la inteligencia artificial; está comenzando a dominar la IA….
Para detener la propagación del virus, China bloqueó a toda la población de la provincia de Hubei: 60 millones de personas. Eso es más que el número de residentes en todos los estados de la costa este de EE.UU., desde Florida hasta Maine. China mantuvo este cordón sanitario masivo mediante el uso de algoritmos mejorados por la IA para rastrear los movimientos de los residentes y ampliar las capacidades de prueba, mientras se construían nuevas instalaciones de atención médica masivas…
Las principales empresas tecnológicas chinas respondieron rápidamente creando aplicaciones con códigos de “estado de salud”, para rastrear los movimientos de los ciudadanos y determinar si las personas debían ser puestas en cuarentena. Luego, la IA jugó un papel fundamental para ayudar a las autoridades chinas a hacer cumplir las cuarentenas y realizar un seguimiento exhaustivo de los rastreos. Debido a los conjuntos de datos a gran escala de China, las autoridades de Pekín triunfaron allí donde fracasó el gobierno de Washington, D.C.

La Revolución Industrial de China
Publiqué esta historia en Asia Times en marzo de 2020. (También puede leer una actualización aquí.)
Todos los puertos principales de China están en plena automatización o cerca de ella. La automatización industrial, aunque impresionante, todavía está en fase piloto: Huawei dice que tiene 16,000 redes 5G privadas en desarrollo para la automatización de fábricas, una pequeña fracción de los 2.8 millones de fábricas del país (a partir del 2015), pero más que suficiente para prueba de concepto. Y el gigante chino de las telecomunicaciones ha instalado redes 5G en 1,800 de los 34,000 hospitales del país.
China convirtió una población de agricultores de subsistencia en trabajadores industriales, trasladando a 600 millones de personas del campo a la ciudad en menos de 40 años, multiplicando por diez el ingreso per cápita en el proceso.

A velocidad de un tren bala
Estados Unidos necesitó de 1870 a 1995 para decuplicar (multiplicar por 10 veces) su PIB real per cápita. China hizo esto en los 28 años comprendidos entre 1992 y 2020. Ciertamente, como escriben Brand y Beckley, China se ha aprovechado de esta fuente de crecimiento. El liderazgo de China es malo en muchas cosas, pero es muy bueno en una gran cosa, y es planificar la productividad futura.
Deng Xiaoping convirtió a los campesinos de China en trabajadores de fábricas, y Xi Jinping está convirtiendo a los hijos de los trabajadores de fábricas en ingenieros. Solo el 2% de los chinos de 55 años o más, los que tenían 20 años cuando Deng Xiaoping comenzó las reformas económicas de China en 1989, recibieron educación universitaria. Pero el 27% de los chinos que ahora tienen 20 años tienen títulos universitarios y la proporción seguirá aumentando.
En China se gradúan ahora siete veces más bachilleratos STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) que los EE.UU. y tres veces más doctorados STEM. Una encuesta china del 2020 afirma que la proporción de estudiantes de secundaria chinos que tienen la intención de seguir una educación terciaria es mayor que en el caso de sus homólogos estadounidenses.

Un 1er Mundo dentro de China
Una nación industrial con niveles de vida occidentales ya se está gestando dentro de China. El economista Lin Yifu, ex funcionario del Banco Mundial, señala que las provincias y ciudades más desarrolladas de China son un país dentro de un país, con un PIB per cápita cercano al de Estados Unidos. En un libro que se publicará a finales de este mes, escribe:
A finales del siglo XIX, Estados Unidos y Alemania lideraron la segunda revolución industrial. En ese momento, los niveles más altos de ingresos y tecnología se encontraban en el Reino Unido. Estados Unidos y Alemania estaban en una etapa de recuperación en términos de niveles de ingresos. En términos de paridad de poder adquisitivo, el PIB per cápita de los Estados Unidos en 1870 era el 76.6% del Reino Unido y el de Alemania el 57.6% del Reino Unido.
Las siete provincias y ciudades con el PIB per cápita más alto de mi país (Beijing, Shanghai, Tianjin, Jiangsu, Zhejiang, Fujian y Guangdong) tienen una población total de 350 millones. El PIB per cápita de estas siete provincias y ciudades ha alcanzado el 54.5% del de los Estados Unidos, que es aproximadamente el mismo nivel que el PIB per cápita de Alemania en relación con el PIB per cápita del Reino Unido cuando Alemania comenzó a liderar la segunda revolución industrial.

¿Cuál es el insumo principal?
Yin agrega: “En la I + D (investigación y desarrollo) tecnológica, el capital humano es el insumo principal”. China, señala, tiene un grupo de talentos mucho mayor con una población cuatro veces mayor que la de Estados Unidos. “El gran tamaño de China le da economías de escala”, con “menor costo marginal de productos y servicios” y “mayor competitividad en el mercado internacional. Cuando se establecen nuevos estándares tecnológicos en competencia con los países desarrollados, la población de mi país y el tamaño de su mercado le otorgan una ventaja comparativa”.
Además, “Mi país es el país con el conjunto de industrias más completo, por lo que el tiempo necesario para que la nueva tecnología avance desde el concepto hasta la producción será el más corto y al menor costo”.
China es seria, enfocada y disciplinada en su campaña para liderar la Cuarta Revolución Industrial. En el mejor de los casos, EE.UU. habla de boquilla sobre el concepto y, en el peor de los casos, ignora el problema, y prefiere hablar de la “diversidad” y la “equidad”.

David Paul Goldman es un economista y autor estadounidense, mejor conocido por su serie de ensayos en línea en el Asia Times bajo el seudónimo de Spengler.

Texto original: https://asiatimes.com/2021/10/china-marches-on-towards-fourth-industrial-revolution/
Traducción: A. Mondragón

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