Cinco variables que definirán el futuro global

Por Pepe Escobar
A finales de la década de 1930, con la Segunda Guerra Mundial en marcha, y sólo unos meses antes de su asesinato, León Trotsky ya tenía una visión de lo que el Imperio del Caos estaba tramando para el futuro.
“Para Alemania se trataba de ‘organizar Europa’. Para Estados Unidos ‘organizar’ el mundo. La historia está enfrentando a la humanidad con la erupción volcánica del imperialismo estadounidense… Bajo uno u otro pretexto y consigna, Estados Unidos intervendrá en el tremendo choque para mantener su dominio mundial”. (Nota del traductor: O como John Halford Mackinder había señalado casi tres décadas atrás, sobre el objetivo del Imperio que sucedería a Gran Bretaña en el Siglo XX, la conquista del Heartland (Rusia) y eventualmente la Isla-Mundo).

Todos sabemos lo que pasó después. Ahora estamos bajo un nuevo volcán que ni siquiera Trotsky habría podido identificar: unos Estados Unidos en decadencia frente a la “amenaza” Rusia-China. Y una vez más todo el planeta se ve afectado por importantes movimientos en el tablero geopolítico.
Los neoconservadores straussianos a cargo de la política exterior estadounidense nunca podrían aceptar que Rusia y China lideraran el camino hacia un mundo multipolar. Por ahora tenemos el expansionismo perpetuo de la OTAN, como una estrategia para debilitar a Rusia, y a Taiwán como estrategia para debilitar a China.
Sin embargo, en estos dos últimos años, la cruel guerra por encargo de Ucrania no ha hecho más que acelerar la transición hacia un orden mundial multipolar impulsado por Eurasia.
Con la indispensable ayuda del Prof. Michael Hudson, recapitulemos brevemente las cinco variables clave que están condicionando la transición actual.

Los perdedores no dictan los términos
1. Ucrania paralizada:
Ésa es la nueva y obsesiva narrativa estadounidense sobre Ucrania –con esteroides. Ante la inminente humillación cósmica de la OTAN en el campo de batalla, la Casa Blanca y el Departamento de Estado tuvieron que, literalmente, improvisar.
Moscú, sin embargo, no se inmuta. El Kremlin ha fijado las condiciones hace mucho tiempo: la rendición total y que Ucrania no sea parte de la OTAN. “Negociar”, desde el punto de vista de Rusia, es aceptar estos términos.
Y si el Estado Profundo en Washington opta por acelerar la militarización de Kiev o por desatar “las provocaciones más atroces para cambiar el curso de los acontecimientos”, como afirmó esta semana el jefe del SVR, Serguéi Naryshkin, bien –adelante.
El camino por delante será sangriento. En caso de que los sospechosos habituales dejen de lado al popular Zaluzhny e instalen a Budanov como jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, el ejército ucraniano estará bajo el control total de la CIA, y no de los generales de la OTAN, como aún es el caso.
Esto podría evitar un golpe militar contra el sudoroso títere de Kiev. Sin embargo, las cosas se pondrán mucho más feas. Ucrania se convertirá en una Guerrilla Total, con sólo dos objetivos: atacar a los civiles rusos y a la infraestructura civil. Moscú, por supuesto, es plenamente consciente de los peligros.
Mientras tanto, la charlatanería en varias latitudes sugiere que la OTAN podría incluso estar preparándose para una partición de Ucrania. Cualquiera que sea la forma que adopte, los perdedores no dictan las condiciones: Rusia sí lo hará.
En cuanto a los políticos de la UE, como era de esperar, están en pánico total, creyendo que después de limpiar a Ucrania, Rusia se convertirá en una “amenaza” aún mayor para Europa. Disparates. No sólo a Moscú le importa un carajo lo que “piense” Europa; Lo último que Rusia quiere o necesita es anexar la histeria del Báltico o de Europa del Este. Es más, incluso Jens Stoltenberg admitió que “la OTAN no ve ninguna amenaza de Rusia hacia ninguno de sus territorios”.

2. Los BRICS+:
Desde principios del 2024, este es el panorama general: la presidencia rusa de los BRICS+, lo que se traduce como un acelerador de partículas hacia la multipolaridad. La asociación estratégica Rusia-China aumentará la producción real, en varios campos, mientras Europa se hunde en la depresión, desatada por la Tormenta Perfecta de las sanciones contra Rusia y la desindustrialización alemana. Y está lejos de terminar, ya que Washington también está ordenando a Bruselas que sancione a China en todo el espectro.
Como lo plantea el profesor Michael Hudson, estamos justo en medio de “toda la división del mundo y el giro hacia China, Rusia, Irán y los BRICS”, unidos en “un intento de revertir, deshacer y hacer retroceder todo el proceso de expansión colonial que ha ocurrido durante los últimos cinco siglos”.
O, como definió el Ministro de Asuntos Exteriores Sergei Lavrov en el Consejo de Seguridad de la ONU, este proceso en el que los BRICS dejan atrás a los matones occidentales, el orden mundial cambiante es como “una pelea en el patio de recreo, que Occidente está perdiendo”.
Adiós al poder blando.

3. El Emperador Solitario:
La “paralización” –en realidad, perder una guerra– está directamente relacionado con su compensación: el Imperio exprimiendo y una Europa vasalla reducida. Pero incluso cuando se ejerce un control casi total sobre todos estos vasallos relativamente ricos, se pierde el Sur Global, para siempre: si no todos sus líderes, ciertamente la abrumadora mayoría de la opinión pública. La guinda del pastel tóxico es apoyar un genocidio que es visto –y condenado– por todo el planeta en tiempo real. Adiós al poder blando. Just stick, forget carroth.

4. Desdolarización:
En todo el Sur Global, hicieron cuentas: si el Imperio y sus vasallos de la UE pueden robar más de 300 mil millones de dólares en reservas extranjeras rusas –de una de las principales potencias nucleares/militares–, pueden hacérselo a cualquiera, y lo harán.
La razón clave por la que Arabia Saudita, ahora miembro del BRICS 10, está siendo tan dócil con el genocidio en Gaza es porque sus considerables reservas de dólares estadounidenses son rehenes del Hegemón.
Y, sin embargo, la caravana que se aleja del dólar estadounidense seguirá creciendo el 2024: eso dependerá de deliberaciones cruzadas y cruciales dentro de la Unión Económica Euroasiática (UEEA) y los BRICS 10.

5. El paraíso y la jungla, ahora en reversa:
Lo que Putin y Xi le han estado diciendo esencialmente al Sur Global –incluido el mundo árabe rico en energía– es bastante simple. Si desea mejorar el comercio y el crecimiento económico, ¿con quién se vinculará?
Así que volvemos a la metáfora del “paraíso y la jungla”, acuñado por primera vez por el orientalista imperial británico Rudyard Kipling. Tanto el concepto británico de la “carga del hombre blanco” como el concepto estadounidense del “Destino Manifiesto” derivan de la metáfora del “paraíso y la jungla”. (Nota del traductor: La metáfora del “paraíso y la jungla” se refiere a la dualidad de la vida. El paraíso representa la belleza, la calma y el orden, mientras que la jungla simboliza lo salvaje, lo impredecible y lo caótico. Esta metáfora se utiliza para describir la coexistencia de aspectos opuestos en la vida, como la armonía y el caos, la tranquilidad y la agitación.)
Se supone que la OTAN, y casi toda ella, es el paraíso. El Sur Global es la jungla. Michael Hudson nuevamente: tal como están las cosas, la jungla está creciendo, pero no el paraíso “porque su filosofía no es la industrialización. Su filosofía es generar rentas monopólicas, es decir, rentas que usted gana mientras duerme sin producir valor. Simplemente tienes el privilegio del derecho a cobrar dinero por una tecnología de monopolio que tienes”.
La diferencia ahora, en comparación con todas esas décadas de almuerzo gratis imperial, es “un inmenso cambio de avance tecnológico”, lejos de América del Norte y Estados Unidos, hacia China, Rusia y nodos seleccionados en toda Asia.

Guerras para siempre. Y sin plan B
Si combinamos todas estas variantes –la paralización; los BRICS; el Emperador Solitario; la desdolarización; El paraíso y la jungla– en busca del escenario más probable que se avecina, es fácil ver que la única “salida” para un Imperio acorralado es, además, el modus operandi predeterminado: Las guerras eternas.
Y eso nos lleva al actual portaaviones estadounidense en Asia Occidental, movilizado desde el Mediterráneo por el Hegemón, que apunta a una guerra en múltiples frentes contra todo el Eje de Resistencia: Palestina, Hezbollah, Siria, las milicias iraquíes, Ansarullah en Yemen e Irán.

“Luchar hasta el último israelí”
En cierto sentido, volvemos al período inmediatamente posterior al 11 de Septiembre, cuando lo que los neoconservadores realmente querían no era Afganistán, sino la invasión de Irak: no sólo controlar el petróleo (que al final no hicieron), sino, en el análisis de Michael Hudson, “crear esencialmente la legión extranjera de Estados Unidos en la forma de ISIS* y Al Qaeda** en Irak”. Ahora, “Estados Unidos tiene dos ejércitos que está utilizando para luchar en el Cercano Oriente: la legión extranjera de ISIS/al-Qaeda (legión extranjera de habla árabe) y los israelíes”.
La intuición de Hudson de que ISIS e Israel son ejércitos paralelos no tiene precio: ambos luchan contra el Eje de la Resistencia y nunca (las cursivas son mías) luchan entre sí. El plan neoconservador de Strauss, por más vulgar que parezca, es esencialmente una variante de la “lucha hasta el último ucraniano”: “luchar hasta el último israelí” en el camino hacia el Santo Grial, que es bombardear, bombardear, bombardear Irán (copyright John McCain) y provocar un cambio de régimen.
Por mucho que el “plan” no haya funcionado en Irak o Ucrania, no funcionará contra el Eje de Resistencia.

Una guerra de civilizaciones
Lo que Putin, Xi y Raisi han estado explicando al Sur Global, de manera explícita o de manera bastante sutil, es que estamos justo en el meollo de una guerra de civilizaciones (Nota del traductor: Pero no sobre la que escribió Samuel Huntington en 1996).
Michael Hudson ha hecho mucho para describir una lucha tan épica en términos prácticos. ¿Nos dirigimos hacia lo que describí como un tecnofeudalismo, que es el formato de IA del turboneoliberalismo rentista? ¿O nos dirigimos a algo parecido a los orígenes del capitalismo industrial?
Michael Hudson caracteriza un horizonte auspicioso como “elevar los niveles de vida en lugar de imponer la austeridad financiera del FMI al bloque del dólar”: idear un sistema que las grandes finanzas, los grandes bancos, las grandes farmacéuticas y lo que Ray McGovern acuñó memorablemente como el MICIMATT (el Complejo militar-industrial-congresional, de inteligencia, medios, academia y think tanks) no puede controlar. Alea jacta est (La suerte está echada).

* ISIS (también conocido como ISIL/IS) es un grupo terrorista prohibido en Rusia.
** Un grupo terrorista prohibido en Rusia y muchos otros países.

Fuente: https://sputnikglobe.com/20240125/pepe-escobar-five-variables-defining-our-future-1116381887.html

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