El gandalla tuvo que dar marcha atrás, cuando vio que la patota del barrio salió a las calles y empezó a edificar una rebelión popular en todo el país. Con un solo tuit, Donald Trump echó por tierra su famoso “Día de la Liberación” y los cambió por el “Día del Arrepentimiento” —aunque el vanidoso jamás lo admitirá. Sin embargo, también es posible calcular que fue la jugada de un gran apostador.
Por Alexandr Mondragón Una semana después de presentar la lista de tarifas al comercio mundial y amenazar al planeta con una “Guerra Mundial de Aranceles”, el principal inquilino de La Casa Blanca dio marcha atrás y decretó una tregua parcial de 90 días en la guerra comercial, a excepción de China, país al que —para no salir mal parado de su bravata fanfarronesca y apantallar que seguía siendo el gandalla del barrio-mundo— castigó con un arancel del 125%.
La narrativa de sus acólitos Como era de esperarse, sus voceros y acólitos salieron en manada a pintar como un Huevo de Pascua, las razones del porque Trump reculó —como esa famosa frase del Chavo del 8: “Vuelve el perro arrepentido, con el rabo entre las piernas”. Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, insistió en que la decisión formaba parte de una estrategia premeditada. Acusó a los periodistas de no entender “lo que el presidente Trump está haciendo aquí”. Por su parte, Scott Bessent, el secretario del Tesoro, dijo que el último anuncio del mandatario formaba parte de su estrategia “desde el principio” —y puede tener razón, pero no en beneficio de las grandes mayorías, sino para él y un círculo cerrado jugando a las apuestas en los casinos de Wall Street, como lo analizamos al final.
Las verdades razones Pero ¿cuáles con las verdades razones por las que Trump ha decidido suspender los aranceles? La respuesta a la interrogante tiene varias aristas y, en medio de una vorágine de incertidumbre que vivió los EE.UU. y el mundo durante 7 días, existen algunas explicaciones que pueden aclarar este vuelco. Y se pueden resumir en una frase: el bolsillo de los consumidores y la indignación popular con brisas de rebelión. A continuación, se presentan algunas posibles razones:
- Efectos Económicos Negativos
Impacto en el Consumidor y las Empresas: Los aranceles de Trump iban a tener como consecuencia directa un aumento de los precios para los consumidores y un aumento de los costos para las empresas, resultando en una inflación que, según algunos cálculos, podía alcanzar del 7% al 8% anual, sin contar que esto les costaría a las familias estadounidenses unos $3,800 dólares más en gastos de bienes de consumo. Y todo esto afectaría la competitividad económica a largo plazo.
Desaceleración del Crecimiento Económico: La OECD había reducido las proyecciones de crecimiento global debido a las tensiones comerciales, con EE.UU. enfrentando una caída proyectada al 2.2% en el 2025.
Sombras de una Recesión: Más allá de la reacción de los inversores en la baja de las bolsas de valores y la propia previsión del impacto de los aranceles hizo que el mayor banco de EE.UU., JP Morgan Chase, elevase las posibilidades de recesión en el país a un 60%. La hoja de expectativas que publicaron sus economistas llevaba un título cinematográfico: There will be blood (“Habrá sangre”). Goldman Sachs y otras entidades financieras agravaron, a su vez, sus diagnósticos.
Golpe en las bolsas de valores y las pensiones: De una manera más directa, además, cerca de 70 millones de estadounidenses tienen un 401(k): un plan de pensiones privado ligado a la cotización de la Bolsa. En los últimos días, millones de ellos perdieron parte del dinero para su jubilación. Así lo reconocía el periodista Nick Gillespie, del portal libertario reason.com. “Tengo 61 años, y durante los últimos dos meses, mi 401(k) ha perdido un 25% de su valor. Siempre me alegra contribuir al bien común, pero, ¿podría alguien explicarme como esto ayuda a alguien?”. Gillespie compartía un gráfico de los parqués en rojo.

- La Rebelión en las Calles Las protestas del fin de semana pasado podrían haber sido un factor clave, sino tal vez muy crítico. Si estas manifestaciones fueron grandes —el cineasta Michael Moore escribió que tal vez de 5 a 6 millones de personas salieron a las calles y hubo más de 1,500 marchas por todo el país— reflejaron un descontento generalizado, no solo contra las políticas económicas de Trump, como los aranceles, sino también con el recorte de fondos para una multitud de programas del gobiernos, como el Medicaid y el Medicare, así como del Seguro Social, y el despidos de miles de empleados del gobierno federal, es posible que haya sentido presión para dar un paso atrás. El riesgo de una rebelión popular o de una percepción negativa entre los votantes podría haberlo llevado a reconsiderar su postura. Y el miedo a la rebelión popular, que seguramente no se detendrá (ya hay planes para otras marchas este mes), puede revelarse en los que el propio Trump dijo al anunciar la pausa de los aranceles: “Bueno, pensé que la gente estaba saltando un poco fuera de línea. Se estaban poniendo yippy, ya sabes. Estaban un poco nerviosos, un poco asustados”. En otras palabras, eso de “saltando un poco fuera de línea”, puede traducirse simple y llanamente como un miedo a la furia popular en las calles —el Talón de Aquiles del Neo Nerón.
- Concentración en la guerra con China
Otro motivo plausible es el deseo de —además de apantallar de que su “Guerra de Aranceles” aún está en marcha— enfocar sus esfuerzos en el conflicto económico y geopolítico con China. Al reducir la presión arancelaria con otros países, Trump podría estar buscando evitar una lucha en múltiples frentes y reservar recursos políticos y económicos para lo que considera una batalla más importante. Esto también podría servirle para unificar a sus seguidores en torno a un adversario claro y prominente. Sin embargo, ese plan conlleva grandes riesgos. Como escribió recientemente Han Feizi en Asia Times: “La combinación más peligrosa de Mike Tyson era un gancho de derecha al riñón izquierdo de su oponente, seguido de un uppercut al mentón. Ejecutado correctamente, el gancho de derecha al cuerpo aturde momentáneamente al oponente y le hace doblarse, exponiendo la barbilla al uppercut subsiguiente. “China acaba de imponer un arancel general del 34% a las importaciones procedentes de Estados Unidos, restricciones a la exportación de una serie de minerales de tierras raras y sanciones a 11 empresas estadounidenses. Mike Tyson acaba de lanzar un gancho de derecha al cuerpo”. Así que la pelea recién acaba de empezar.
- Presiones Internacionales Retaliación de Aliados: Países como la Unión Europea, México y Canadá han respondido con medidas recíprocas, lo que ha erosionado las relaciones comerciales y diplomáticas. Desplazamiento del Centro de Gravedad Económica: Mientras EE.UU. se aísla, Eurasia, liderada por China, está fortaleciendo su posición mediante iniciativas como las Nuevas Rutas de la Seda (BRI), que ya conectan a más de 140 países en una red comercial multipolar.
- Efectos en las Elecciones: La posibilidad de que los aranceles perjudiquen a los votantes clave en estados decisivos, podría ser un factor importante en la retirada de Trump. Un ejemplo es la cancelación de China a la compra de productos agrícolas y ganaderos en estados donde Trump tiene amplio respaldo. Además, como lo revelaron las protestas recientes, incluso en “estados rojos” de mayoría republicana, es una luz roja de alerta.
- Reposicionamiento para las Elecciones Futuras: Sí Trump falla en su estrategia, aunque aún falta un año y medio para las elecciones al Congreso y el Senado de EE.UU., si la economía no mejora, Trump podría perder el respaldo del poder legislativo, ahora en manos de su partido. Por esta razón, Trump podría estar buscando reposicionar su imagen para las próximas elecciones, presentándose como un líder pragmático y dispuesto a negociar. Pero aún hay un largo camino por recorrer y lleno de grandes obstáculos.
- Presiones Corporativas Influencia de las Grandes Corporaciones: Empresas multinacionales han ejercido presión para reducir los aranceles, argumentando que afectan sus cadenas de suministro y beneficios. Intereses de los Accionistas: Los accionistas de grandes empresas han expresado su preocupación por el impacto negativo de los aranceles en los resultados financieros. En este escenario, los que controlan realmente las bolsas de valores —Las Manos detrás de las Manos de Dios— le enviaron un claro mensaje a Trump y Elon Musk (que ha perdido más de 600,000 millones en los últimos 3 meses) que sino enmiendan el timón, pagarán un alto precio monetario y político.
- Estrategia Geopolítica a Largo Plazo Negociaciones Futuras Negociaciones Futuras: El reculamiento podría ser una táctica para posicionar mejor a EE.UU. en futuras negociaciones comerciales, demostrando disposición a dialogar y alcanzar acuerdos. Pero eso está aún por verse, sobre todo ahora que Trump ha sentido el golpe y los rivales ya saben cuáles son sus puntos débiles. Reestructuración de Alianzas: Trump podría estar buscando reestructurar las alianzas comerciales para beneficiar a EE.UU. en un nuevo orden multipolar. No obstante, China parece estar preparado no solo en el corto plazo, sino también en el mediano y largo plazo hacia un Nuevo Sistema Mundo Euroasiático.
- Jugando a las apuestas en Wall Street Cuando se tiene el poder de conmocionar a los mercados mundiales de valores desde la presidencia de EE.UU. —y Trump lo sabe muy bien, como un ex dueño de casinos de apuestas—, es plausible pensar que toda esta conmoción económica mundial que él ha causado en apenas una semana, fue una jugada calculada para que él (a través de su familia y testaferros) ganara miles de millones de dólares en las bolsas de valores. A sabiendas que tiene el poder de conmocionar el mercado de valores (que lo usará a más no poder), Trump lo hizo al anunciar su “Día de la Liberación” (el miércoles 2 de abril), fecha a partir de la cual las acciones en los mercados mundiales comenzaron a bajar y desatar el pánico financiero. Esto dio como resultado una baja drástica en los precios de las acciones, lo que daba la oportunidad de poder comprarlas a precio de incendio y, en el momento que había más tensión, recular para dar la impresión de que hacía una “corrección” y, en consecuencia, las acciones (que compró a precios bajos) volvieron a adquirir valor, obteniendo ganancia multimillonarias cuando las bolsas se recuperaron el miércoles 9 de abril. Y esto no tienen nada de sorprendente. Ha ocurrido incontables veces desde hace siglos. Uno de los artífices de esta jugada fue la dinastía de los Rothschild. La historia cuenta que la dinastía de los Rothschild se labró su fama y su fortuna a través de la jugada maestra se realizó en la batalla de Waterloo. El artífice fue Nathan Mayer Rothschild, de la segunda generación de la familia. Nathan fue espectador de la batalla y los Rothschild fueron los primeros londinenses en saber que Wellington había sido el vencedor frente a Napoleón. Y le sacaron jugo: vendieron compulsivamente sus bonos del estado británico para hacer creer al resto del mercado que Inglaterra había perdido la batalla. La bolsa británica se hundió. Pero antes de que la noticia llegara a todo Londres, los Rothschild compraron de nuevo cantidades masivas de esos bonos a precios ridículos. Cuando se supo que Inglaterra había vencido, los precios se dispararon y los Rothschild ganaron un millón de libras en un solo día. Tras Waterloo, sus negocios no hicieron más que incrementar sus beneficios de su naciente imperio financiero. Así que es factible pensar que el Sr. del Peluquín hizo exactamente lo mismo.
Un nuevo escenario multipolar La decisión de Trump de recular en su guerra de aranceles probablemente sea el resultado de una combinación de factores económicos, políticos y estratégicos, previamente explicados. Aunque los voceros han presentado esto como parte de una estrategia premeditada, es posible que temores a protestas populares, presiones internacionales, impactos económicos negativos y la necesidad de reposicionamiento para futuras negociaciones hayan influido en la decisión. Esta acción refleja la complejidad de la política internacional y la necesidad de adaptarse a un escenario cada vez más multipolar, en la lucha por el Cubo del Poder.

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